Las tropas recuperan edificio tomado por rebeldes en Uzbekistán
 
swissinfo  
13 de mayo de 2005 21:35
 
Las tropas recuperan edificio tomado por rebeldes en Uzbekistán
 
ANDIZHAN, Uzbekistán (Reuters) - Tropas uzbecas asaltaron el viernes el edificio gubernamental tomado por unos rebeldes que previamente habían liberado a unos compañeros de la cárcel y dirigieron unas protestas antigubernamentales que dejaron al menos 10 muertos.

Los rebeldes animaron unas protestas en las que participaron miles de personas contra lo que califican de mandato autoritario del presidente Islam Karimov tras tomar la sede gubernamental en Andhizán, una ciudad al este del país situada en el valle de Ferghana, en el que según el Gobierno se refugian radicales islamistas.

Las tropas dispararon sobre los miles de manifestantes desde una plaza en la que los manifestantes se habían reunido para apoyar a los rebeldes que ocuparon un edificio gubernamental. Al finalizar el día, una fuente gubernamental aseguró que se recuperó el control del edificio, pero no quiso comentar sobre posibles víctimas mortales.

Algunos de ellos pedían la dimisión del presidente Islam Karimov, que lleva 15 años en el poder.

"Hemos llegado al límite. Nuestros familiares empezaron a desaparecer", dijo a Reuters un líder rebelde, que no quiso dar su nombre desde el edificio administrativo. Afirmó haber sido liberado de la cárcel. "Sufrimos demasiado, la gente ha sido empujada a la desesperación, tiene que acabar".

Los incidentes ocurridos en esta localidad del valle de Ferghana, en el que viven millones de musulmanes empobrecidos, son los peores en esta autoritaria antigua república soviética centroasiática desde la colocación de bombas en la capital, Tashkent, hace un año.

Uzbekistán, un empobrecido estado agrícola de 26 millones de habitantes, ha recibido duras críticas por parte de grupos occidentales de defensa de los derechos humanos por el encarcelamiento masivo de musulmanes que no son partidarios del Islam patrocinado por el estado.

La Unión Europea culpó al Gobierno uzbeco de lo sucedido.

"Las protestas son un indicativo de las tensiones incrementadas por el Gobierno, que no ha prestado suficiente atención a los derechos humanos, la legalidad y la lucha contra la pobreza", dijo un portavoz de la Comisión Europea.

La Casa Blanca pidió comedimiento tanto al Gobierno como a los manifestantes: "El pueblo de Uzbekistán quiere un gobierno más democrático y representativo, pero ello debería llegar con medios pacíficos, no mediante la violencia", dijo su portavoz, Scott McClellan.

PRESIDENTE DESDE 1990

Andizhán está a 40 kilómetros de la frontera con Kirguizistán, al sur, donde hace dos meses tuvieron lugar masivas protestas que llevaron a un golpe de Estado y echaron al presidente Askar Akayev.

El presidente de Uzbekistán, Islam Karimov, que está en el poder desde la era soviética, ha defendido sus duras políticas diciendo que lucha contra el incremento del extremismo islámico, pero ha radicalizado a muchos musulmanes, dicen analistas y diplomáticos occidentales.

"El país ha sido torturado por el régimen totalitario del presidente Karimov y por la corrupción en todos los niveles del Estado", dijo uno de los hombres que se dirigió con un altavoz a la multitud congregada en la plaza de Adizhán antes de los disparos.

"La gente quiere justicia, libertad y democracia".

Estados Unidos tiene una base aérea militar en Uzbekistán, y ha calificado a Karimov como un aliado en su lucha contra el terrorismo.

/Por Shamil Baigin/
 
 

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